Dime y lo olvido, enséñame y lo recuerdo, involúcrame y lo aprendo. Benjamin Franklin.

domingo, 9 de diciembre de 2012

La Escuela y el Maestro.

La semana pasada, Víctor nos hizo referencia a Paulo Freire, concretamente, a lo que él llamaba la "cultura de la queja" y la "cultura de la transformación".

Todo vino porque en la clase práctica, mi grupo hizo referencia a la escena de "Mal de Escuela" donde Pennac critica a esos profesores que no dejan de decir que "no les han preparado para ello" o "ya hago todo lo que puedo". Profesores que entran dentro de esta cultura de la queja, donde en vez de buscar una solución a los problemas ponen excusas. Por contra, el profesor Kanamori, presentado por nuestra compañera Patricia en su blog, entraría dentro de esa cultura de la transformación a la que Freire nos hace referencia. Un hombre que mediante su materia y sus métodos transforma al alumno, hace que vean de manera diferente la vida.

Buscando información de Paulo Freire encontré un libro, escrito por Moacir Gadotti, titulado "La Escuela y el Maestro: Paulo Freire y la pasión de enseñar", que quiero compartir con todos vosotros. Este libro nos relata la pasión que debe tener el educador al enseñar mientras nos da un paseo por las ideas de Paulo Freire y la formación del hombre global.

Lejos de ser pesado y complicado, como casi todos los libros que tratan las ideas de algún autor, Moacir consigue que disfrutes de la lectura mientras te vas empapando de las ideas de Freire, de su visión de la escuela, de los maestros y del poder de la educación.

El capítulo que más me ha gustado ha sido "Educar en la ciudad que educa", donde nos habla del proceso de humanización de Paulo Freire y su principal preocupación: "cambiar el mundo a través de la educación, de la educación política".  Esta parte del libro trata justo sobre esa cultura de la transformación, y nos plantea un cambio en la sociedad, en las estructuras económicas, políticas y sociales, como resultado del cambio del ser humano a través de la educación, ya que la propia ciudad en sí también educa, y nos habla de otro tipo de cultura, de la cultura del silencio, resultado de la sociedad opresora, donde los hombres y las mujeres no pueden reflexionar y tomar decisiones, no pueden expresar sus emociones.

Un libro sencillo, ameno y humilde, que te llena de ganas de enseñar de una manera increíble y que considero que es necesario para poder debatir los grandes problemas que hay en nuestro sistema educativo.

"En general, ignoramos la ciudad, tenemos una visión tan estrecha que no la vemos, y algunas veces hasta la escondemos, le damos la espalda para no ver ciertas cosas que suceden en ella. No queremos ver ciertas cosas de la ciudad para no comprometernos con ellas, pues al verlas nos comprometemos. Veamos nuestro comportamiento en los semáforos cuando se nos acerca algún niño o niña de la calle: nuestra defensa es no verlos a los ojos. En la ciudad tratamos de hacer que muchos seres sean invisibles; hasta en nuestras propias casas, cuando tenemos visitas y les estamos mostrando la casa, no les presentamos a la empleada doméstica o a la asistente de limpieza que allí trabaja. Les pasamos por el lado como si fuesen transparentes. Necesitamos una pedagogía de la ciudad que nos enseñe a ver, a descubrir la ciudad para poder aprender con ella, de ella, para aprender a convivir con ella. La ciudad es el espacio de las diferencias. La diferencia no es una deficiencia. Es una riqueza."
 



 
Hay un blog, llamado educa09, del cual ha sido cogida esta imagen, que tiene entradas muy interesantes sobre Paulo Freire.

2 comentarios:

  1. Ahora no puedo, pero prometo acercarme al libro que sugieres y que parece tan sugerente. La diferencia entre la cultura de la queja y de la reivindicación es la responsabilidad. La queja es un lamento. Quiero que me hagan mietras yo espero aquí. La reivindicación, una demanda. Quiero que se haga y estoy dispuesto a contribuir a ello en lo que pueda. Como muy bien dices, al demandar nos comprometemos con lo que pedimos. Nos hacemos protagonistas de la transformación. Esa es la esperanza que creo que propone Freire: la que tiene que ver con el cambio a partir del compromiso a actuar.

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  2. Bea me alegra saber que compañeras mias de clase sienten esa inquietud ante la situacion sobre la educacion por la que estamos pasando. Que me acerques a libros como este me alegra, creo que nos aportaran puntos de vista para convertinos en persoas reivindicadoras por cambiar el sistema, porque mi opinion es que por desgracia aun estamos mostrando mas la actitud de la queja. Una tarea apuntada en la agenda, leer este libro.

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